El ‘I Estudio sobre la situación del sector empresarial manufacturero en España 2024’ elaborado por Easyfairs y presentado por Advanced Manufacturing presenta un análisis detallado sobre la situación del sector empresarial manufacturero en España, centrado en áreas clave como la transformación digital, la sostenibilidad, el futuro laboral y las estrategias adoptadas por las empresas.

El informe también analiza la implementación de tecnologías relacionadas con la Industria 4.0, con la automatización de procesos y robótica en primera posición (55,8%), seguida de IoT (27,3%). Tecnologías disruptivas como la IA se han implementado en un 22,9% y el Big Data y analítica avanzada en un 22,5%. No obstante, un 23,4% de las empresas encuestadas notifica que no ha incorporado ninguna tecnología.
Entre las que sí han implementado soluciones de automatización y robótica ha sido el aumento de la productividad. Así lo afirma el 51,1% de los encuestados. Le sigue la reducción de los errores y desperdicios (40,7%) y de los costos operativos (39,8%), y la mejora en la calidad del producto (33,3%). En este sentido, en los próximos tres años un 37,7% de las empresas afirma tener planes en desarrollo en digitalización y la adopción de nuevas tecnologías, aunque aún sin presupuesto asignado. Un 29,9% muestra una alta intención con planes concretos y presupuesto ya establecido, mientras que el 22,9% manifiesta interés, pero sin una estrategia definida. Tan solo un 3,9% de las empresas no contempla digitalizarse ni adoptar nuevas tecnologías en este periodo.
Así, entre las soluciones tecnológicas que las empresas tienen previsto implementar en los próximos 3 años, el 42,9% de los encuestados apuesta por la automatización y robótica avanzadas, mientras que un 31,6% lo hace por la Inteligencia Artificial y un 27,7% por el Big Data y la analítica avanzada. Destaca que un 14,3% no tiene previsto adoptar nuevas tecnologías en un plazo de 3 años.

El futuro del trabajo en el sector industrial
También la situación laboral fue uno de los temas consultados por el estudio: el principal reto laboral que enfrentan las empresas es la falta de mano de obra cualificada, según el 60,2% de los encuestados. Le sigue la carencia de competencias digitales, señalada por el 22,9%, y la falta de relevo generacional, mencionada por el 16,9%.
Según las respuestas, los puestos más difíciles de cubrir con mano de obra cualificada, según las empresas, son operarios y soldadores (50,4%), seguidos de técnicos de mantenimiento y reparación (41,7%). También destacan las dificultades para encontrar ingenieros especializados en automatización (27,3%) y expertos en fabricación aditiva y tecnologías avanzadas (12,2%) y las principales medidas que las empresas están adoptando para atraer y retener talento cualificado incluyen la colaboración con instituciones educativas (58,3%), la mejora de las condiciones laborales y beneficios para los empleados (53,2%) y la implementación de programas de formación y capacitación interna (48,9%).
Por ello, los programas de capacitación que las empresas consideran prioritarios para fortalecer sus equipos incluyen competencias digitales y tecnológicas (57,6%), seguidas por gestión de proyectos y liderazgo (55,8%). También destacan el conocimiento en robótica y automatización (43,7%) y las habilidades de análisis de datos (34,2%).
También la automatización está transformando los roles y el perfil de los empleados en las empresas, principalmente a través de la creación de nuevos puestos técnicos (38,1%), la reasignación de trabajadores a tareas de mayor valor (33,8%) y el aumento de la demanda de empleados altamente cualificados (23,4%). Asimismo, un 17,7% de las empresas señala que la automatización ha llevado a la reducción de ciertos roles tradicionales. Sin embargo, un 35,1% afirma no haber experimentado un impacto significativo en sus estructuras de empleo debido a la automatización.
Esto explica que los nuevos perfiles laborales más demandados están vinculados al uso de tecnologías emergentes, siendo los más solicitados los desarrolladores de software y aplicaciones industriales (33,3%), seguidos de ingenieros de automatización (30,3%), especialistas en datos y análisis (26%) y técnicos en mantenimiento de robots (18,6%). No obstante, un 32% de los encuestados indicó que, en su caso, no se están generando nuevas oportunidades relacionadas con alta tecnología.
En el mismo sentido, las políticas y estrategias de recursos humanos que las empresas han implementado para facilitar la transición tecnológica incluyen, principalmente, programas de formación continua (51,5%), seguidos por iniciativas de bienestar y equilibrio entre trabajo y vida personal (35,9%). Además, un 24,2% de las empresas ha optado por fomentar la movilidad interna y la promoción, y un 13,4% ha introducido beneficios adicionales para roles técnicos. Sin embargo, un 30,7% de los encuestados indicó que no se han implementado políticas específicas en este ámbito.

También en el ámbito laboral, el 56,7% de las empresas admiten no haber reducido la jornada laboral de 40 a 37,5 horas y no contempla hacerlo a menos que sea una medida obligatoria. Por otro lado, un 26,8% tampoco la ha implementado, pero está evaluando la posibilidad. Solo un 10,4% ya ha adoptado esta reducción de jornada, mientras que un 6,1% se encuentra actualmente en proceso de implementación. De estos, los principales beneficios que las empresas anticipan al considerar la reducción de la jornada laboral incluyen, según el 60,6%, una mejora en la satisfacción y el bienestar de los empleados. Asimismo, el 27,7% señala que esto podría facilitar la atracción de talento, mientras que el 27,3% espera un aumento en la productividad. Por otro lado, un 18,6% menciona que podría contribuir a la reducción de la rotación de personal. Sin embargo, un 29% de los encuestados considera que no se esperarían beneficios significativos con esta medida.
Y es que los principales desafíos que enfrentan las empresas al adoptar la reducción de la jornada laboral incluyen los ajustes necesarios en la carga de trabajo y los plazos de entrega (60,6%), el aumento de los costos laborales (43,7%) y las dificultades en la coordinación de equipos y turnos (34,2%).
Sostenibilidad y eficiencia también en el punto de mira
Asimismo, las prácticas que las empresas han adoptado para reducir su impacto ambiental incluyen, según el 68,4% de los encuestados, la optimización de procesos para minimizar residuos. Un 50,6% ha optado por el uso de materiales reciclados o biodegradables, mientras que el 40,7% ha implementado tecnologías de energía limpia. En cambio, un 13% de las empresas no ha adoptado ninguna práctica sostenible.
Las estrategias de economía circular que las empresas están implementando incluyen, según el 71,3%, el reciclaje de materiales. Un 41,3% se enfoca en la reutilización de componentes, mientras que el 34,3% colabora con otras empresas para cerrar ciclos de materiales. Además, un 26,5% de los encuestados aplica el diseño de productos para facilitar el reciclaje como parte de su estrategia. Finalmente, un 13,5% admite no estar implementando ninguna estrategia de economía circular.
Las tecnologías y métodos de eficiencia energética que están utilizando las empresas incluyen, en primer lugar, energías renovables como la solar o la eólica (42%). También destaca el monitoreo y la optimización del consumo de energía (39,4%), así como los sistemas de gestión de energía (34,2%) y los equipos de alta eficiencia energética (32%). Sin embargo, un 24,7% de las empresas afirma no estar utilizando ninguna tecnología o método de eficiencia energética.
