El precio del carbonato de litio superó los u$s20.000 y le dio aire al inicio de 2026 para la minería argentina

Tras haber tocado mínimos por debajo de los u$s10.000, el valor internacional del litio mostró un fuerte repunte impulsado por la mayor demanda de baterías, especialmente en China. El rebote mejora el escenario para las provincias productoras, aunque persisten dudas sobre su sostenibilidad.

La minería argentina comenzó 2026 con una señal positiva: el precio internacional del carbonato de litio volvió a superar los u$s20.000 por tonelada, duplicando los valores registrados en octubre pasado. El repunte llega luego de un prolongado período de precios deprimidos, que había puesto bajo presión a uno de los complejos exportadores más dinámicos del país.

La recuperación resulta especialmente relevante para Catamarca, Salta y Jujuy, las principales provincias productoras de carbonato de litio en Argentina. Actualmente, la mayor parte de la producción local tiene como destino China, donde el químico es utilizado para la fabricación de baterías.

De acuerdo con datos difundidos por el INDEC, en 2025 las exportaciones de carbonato de litio crecieron un 37,2% interanual y alcanzaron los u$s842 millones. Ese aumento se explicó exclusivamente por un mayor volumen exportado, ya que el precio promedio por tonelada registró una caída anual del 9,5%, reflejo del contexto de debilidad que predominó en el mercado durante gran parte del año.

En términos productivos, el organismo estadístico también había informado que en noviembre se extrajeron 11.244 toneladas de litio, lo que implicó un crecimiento interanual del 66,4% y un récord desde que existen registros. El dato confirmó la fuerte expansión de la actividad, aun en un escenario de precios bajos.

Las claves detrás del repunte

La suba reciente del precio del litio se da en un mercado caracterizado por una alta volatilidad. El ingeniero industrial y exdirector nacional de Desarrollo Territorial en litio y baterías, Eduardo Gigante, señaló que existen múltiples factores detrás del repunte, aunque destacó especialmente el avance de los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS).

Según explicó, China está liderando la instalación de este tipo de tecnologías a una escala inédita. “China instaló en equipos de baterías conectadas a la red eléctrica mayor capacidad en un mes que Estados Unidos en un año”, sostuvo. Estos sistemas permiten compensar la intermitencia de las energías renovables y estabilizar las redes eléctricas, lo que impulsa la demanda de litio.

Gigante remarcó además que, si bien el mercado global del litio aún es relativamente pequeño en comparación con otros commodities, resulta estratégico para las cadenas de valor industriales vinculadas a la transición energética.

El contexto actual contrasta con lo ocurrido a fines de 2022, cuando el precio del litio alcanzó un récord cercano a los u$s80.000 por tonelada. A partir de ese pico, los valores se desplomaron hasta ubicarse por debajo de los u$s10.000, en un escenario marcado por un fuerte aumento de la oferta y denuncias en Estados Unidos sobre una presunta manipulación de precios por parte de China.

Tras el rebote de las últimas semanas, en el sector prefieren la cautela. Si bien reconocen que el nuevo nivel de precios mejora las perspectivas de corto plazo, todavía no se animan a asegurar que el valor actual sea sostenible. No obstante, coinciden en que para los próximos meses podría configurarse un escenario de exceso de demanda, que continúe dando soporte al mercado del litio.

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