La integración de fuentes de energía renovable se ha convertido en el factor determinante para la viabilidad de los grandes proyectos mineros en Argentina. Según los últimos análisis del sector, la capacidad de los yacimientos de cobre y litio para asegurar contratos de energía limpia no solo responde a exigencias ambientales internacionales, sino que es la llave técnica para acelerar los tiempos de construcción y puesta en marcha.
La transición energética demanda que la minería reduzca drásticamente su huella de carbono desde el origen, lo que está impulsando una sinergia sin precedentes entre las operadoras cordilleranas y los desarrolladores de parques solares y eólicos, quienes ven en la minería un cliente ancla de escala masiva.
Reducción de costos y competitividad global: El uso de energías renovables permite a los proyectos mineros —muchos de ellos ubicados en zonas aisladas de la red— estabilizar sus costos operativos a largo plazo frente a la volatilidad de los combustibles fósiles. La implementación de microrredes que combinan generación fotovoltaica con sistemas de almacenamiento permite una operatividad continua, bajando el costo por tonelada producida.
Para el mercado global, un mineral extraído con energía limpia tiene un valor diferencial, facilitando el acceso a financiamiento verde y asegurando contratos de suministro con industrias de alta tecnología que exigen trazabilidad sustentable en toda su cadena de valor.
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Infraestructura eléctrica en zonas remotas: Uno de los mayores desafíos para los proyectos de litio y cobre es la falta de infraestructura de transporte eléctrico en la Puna y la Cordillera. La solución está llegando a través de la inversión privada en líneas de alta tensión y subestaciones que conectan los nuevos parques renovables con los centros de procesamiento minero.
Esta infraestructura “gris y verde” no solo sirve a las empresas, sino que deja una capacidad instalada que puede beneficiar a comunidades locales y otros sectores productivos. La minería está actuando como el motor financiero que financia la expansión de la red eléctrica nacional hacia las fronteras del país.
La Visión de Runrún Eléctrico
En Runrún entendemos que la minería y las renovables son las dos caras de la misma moneda. No existe transición energética sin metales, pero tampoco habrá metales sin energía limpia. Que la industria minera argentina esté acelerando sus proyectos gracias a la integración renovable es la mejor noticia para el sector eléctrico: garantiza demanda firme y financiamiento para obras que el Estado no puede afrontar.
Estamos ante un círculo virtuoso donde el sol de la Puna y el viento de los Andes se transforman en el cobre y el litio que el mundo necesita.