Argentina expuso en Nueva York su estrategia para reactivar y expandir su sector nuclear, en un encuentro con inversores, organismos multilaterales y empresas tecnológicas.
La delegación presentó oportunidades de inversión en extensión de vida de centrales, nuevos proyectos de generación, y reactores modulares (SMR), destacando la capacidad del país para ofrecer tecnología propia y un ecosistema regulatorio consolidado.
Durante la presentación se detallaron los pilares de la nueva hoja de ruta nuclear:
• fortalecimiento de la generación firme y baja en emisiones,
• cooperación tecnológica internacional,
• financiamiento para proyectos de largo plazo,
• y expansión de la infraestructura científica y productiva asociada al sector.
Argentina llega a esta instancia con capacidades que pocos países poseen:
• tres centrales nucleares en operación, que aportan el 7% de la electricidad nacional;
• dominio completo del ciclo de combustible, desde la conversión hasta la fabricación de elementos combustibles;
• el CAREM, el primer reactor modular de potencia en construcción en Occidente, con tecnología nacional;
• reactores de investigación exportados a múltiples países;
• un regulador reconocido internacionalmente, con estándares validados por el OIEA;
• producción de radioisótopos médicos con alcance global.
La delegación destacó que estas capacidades permiten encarar proyectos de generación limpia con alto contenido tecnológico local y con potencial de integración internacional.
La presencia de Argentina en Nueva York confirma que el país tiene una capacidad nuclear real, construida durante décadas y respaldada por instituciones sólidas, tecnología propia y un ecosistema científico único en la región.
En un mundo que vuelve a mirar la energía nuclear como complemento firme de las renovables, Argentina aparece con una ventaja competitiva: no necesita empezar de cero. Tiene trayectoria, conocimiento y proyectos escalables como el CAREM, que pueden atraer inversión internacional y abrir nuevas oportunidades para la industria nacional.
Para Runrun, el mensaje es claro: cuando un país combina tecnología, talento y voluntad de integrarse al mundo, la generación limpia se convierte en una plataforma de desarrollo.