Catamarca presentó un plan eléctrico de $9.000 millones ante el Consejo Federal de la Energía Eléctrica, con obras que buscan ampliar capacidad, reforzar nodos críticos y sostener la demanda productiva.
Pero el dato central no es solo el monto ni la infraestructura: la provincia orientará la ejecución bajo su régimen de Compre Local, un mecanismo que asegura que una parte significativa del gasto quede dentro del territorio.
El programa incluye la construcción de la Estación Transformadora Las Rejas, la ampliación de líneas de 132 kV y refuerzos en estaciones del Valle Central.
Estas obras permitirán descomprimir cargas, mejorar tensiones y habilitar nuevas demandas industriales y mineras. La transportista regional y la distribuidora provincial integrarán el diseño técnico para asegurar compatibilidad entre alta y media tensión.
La aplicación del Compre Local introduce un componente económico decisivo. La normativa provincial otorga preferencia a proveedores catamarqueños en licitaciones de obra pública, suministros eléctricos, servicios técnicos y equipamiento.
Esto implica que parte del presupuesto se canalizará hacia empresas locales de ingeniería, metalmecánica, montajes, tableros, logística y mantenimiento. El objetivo es fortalecer la cadena de valor energética y ampliar la base de proveedores calificados.
El plan también se apoya en la situación administrativa de la provincia: Catamarca está al día en rendiciones del FEDEI y del Fondo Compensador Tarifario, condición indispensable para acceder a nuevos financiamientos federales. Esa regularidad le permite presentar proyectos de mayor escala y articularlos con obras nacionales en ejecución.
Si el cronograma avanza según lo previsto, la provincia no solo sumará capacidad eléctrica, sino que también consolidará un ecosistema productivo más robusto.
La combinación de inversión pública, infraestructura estratégica y preferencia para proveedores locales genera un efecto multiplicador que trasciende la obra: retiene valor, impulsa empleo técnico y posiciona a Catamarca en una agenda de desarrollo donde la energía es el punto de partida para expandir competitividad territorial.