La decisión habilita una inversión de USD 530 millones destinada a expandir la producción de litio en Catamarca y a fortalecer la presencia argentina en el mercado internacional de minerales críticos.
Además, la ampliación permitirá incorporar 9.500 toneladas anuales adicionales de capacidad productiva. El proyecto se inscribe dentro de la estrategia nacional para atraer inversiones de gran escala en sectores estratégicos como minería, energía e infraestructura. El Gobierno considera que el litio es uno de los pilares de la transición energética y un vector clave para el ingreso de divisas.
Por otra parte, el desarrollo tendrá un impacto directo en el empleo. Durante la etapa de construcción se prevé la generación de 1.143 puestos de trabajo, mientras que la fase operativa demandará 504 empleos entre directos e indirectos.
La obra moviliza contratistas, transporte, metalmecánica y servicios especializados, lo que amplía el alcance territorial del proyecto.
En paralelo, la ampliación aportará USD 165 millones anuales en exportaciones, según detalló el ministro. Ese volumen refuerza el perfil exportador del litio argentino y consolida la posición del país en un mercado global que sigue creciendo por la demanda de baterías, vehículos eléctricos y almacenamiento energético.
El avance del proyecto Fénix bajo el RIGI marca una señal política y productiva: Nación busca acelerar inversiones de gran escala y Catamarca se posiciona como uno de los territorios más dinámicos del triángulo del litio.
La ampliación combina recursos, infraestructura y previsibilidad en un contexto donde la transición energética global abre una ventana de oportunidad concreta para la región.