- El conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán provoca una crisis con subidas fuertes del petróleo y el gas a nivel global.
- El cierre del estrecho de Ormuz está dando como resultado también el desabastecimiento de aluminio.
- Cierre del estrecho de Ormuz: los precios del gas se disparan y la crisis energética se podría agravar en verano
Tras un mes del inicio de la ofensiva israelí-estadounidense contra Irán, las interrupciones en el suministro de materias primas a través del estrecho de Ormuz continúan sumando volatilidad a los precios. Hasta ahora, el petróleo y el gas, los derivados petroquímicos y el aluminio son los principales afectados por la crisis.
«La actual escalada en Oriente Medio está afectando duramente a los mercados de materias primas. El hecho de que el conflicto llegue o no a un punto muerto determinará el alcance del impacto actual en la parte descendente de la cadena de valor».
En virtud de la información de los economistas de Coface, los ataques al complejo gasístico de Ras Laffan (Qatar), han dado como resultado una subida en el precio de las materias primas energéticas. Por ejemplo, el crudo Brent, que alcanzó un máximo de 119 dólares a mediados de marzo, subió un 50% en un mes. No obstante, desde el grupo apuntan que la subida no es uniforme ya que, mientras que el crudo DME de Omán ha superado los 160 dólares por barril, el WTI estadounidense se sitúa en torno a los 100 dólares por barril. De este modo, se refleja un impacto notablemente desigual en los precios en función del producto y la región.
Las subidas en el precio del gas
En el gas natural, las subidas también son apreciables. En el caso de Europa, los contratos de futuribles de gas (el índice TTF holandés) se han disparado un 85% en un mes hasta alcanzar los 55 euros/MWh, mientras que el índice de referencia asiático (LNG Japan/Korea Marker) se ha duplicado en el mismo periodo, lo que muestra una persistente vulnerabilidad de los mercados importadores de gas.
Al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos, el mercado parece estar menos expuesto a las interrupciones del suministro. Cabe destacar en este aspecto que el Henry Hub estadounidense se encuentra bajo una fuerte presión alcista (+36 % intermensual), lo que señala que las tensiones energéticas ya se han expandido a nivel global.
El riesgo que vive el mercado del aluminio
Recientemente escribíamos sobre cómo el conflicto en Irán hace peligrar a la industria española en relación al aluminio con entrar en un escenario de alto riesgo de abastecimiento, poniendo en riesgo casi un 33% de las importaciones, que suponen más de 218.000 toneladas de aluminio primario.
En la situación actual, con el estrecho de Ormuz bloqueado, los países del Golfo, que representan un 8% de la producción mundial de aluminio, no pueden exportar su producción nacional ni importar las materias primas (bauxita y alúmina) que son necesarias en sus fundiciones.
Uno de los puntos críticos lo representa Aluminum Bahrain (Alba), que produce el 25% del aluminio de la región y que el pasado lunes 16 de marzo anunció la suspensión del 19% de su producción, representando el 5% de la producción de aluminio de toda la región. No solo en el Golfo Pérsico afecta la situación, ya que otra compañía, Mosal, ha anunciado la suspensión de sus operaciones en Mozambique a causa de unos costes energéticos disparados.
Con todo ello, los precios del aluminio continúan una tendencia al alza, alcanzando un máximo de 3.500 dólares estadounidenses por tonelada tras una subida de casi el 25% durante el último año.