Alerta CAMMESA: Sube costo eléctrico y advierten riesgos

La reciente emisión del Documento de Transacciones Económicas (DTE) de CAMMESA para el mes de enero ha encendido las alarmas en el sector industrial. Los costos reales de abastecimiento mayorista no solo resultaron más altos de lo esperado, sino que superaron incluso el escenario más ácido de las proyecciones publicadas por el organismo para el primer mes del año. Esta realidad evidencia una volatilidad estructural que transforma los precios de la energía en un factor de riesgo crítico.

En este contexto, la herramienta más efectiva para las empresas deja de ser la espera de precios bajos y pasa a ser la contratación estratégica para mitigar la incertidumbre de un mercado en pleno proceso de cambio.

La trampa del mercado SPOT y la vulnerabilidad financiera: Se ha detectado que diversos actores industriales están intentando especular con los precios históricamente bajos del verano para “ganarle” al sistema operando a través del precio SPOT, en lugar de cerrar contratos a largo plazo.

Sin embargo, los expertos advierten sobre dos riesgos fundamentales en esta práctica: la ineficiencia competitiva, ya que una empresa industrial no es un actor financiero y suele incurrir en costos ocultos frente a operadores profesionales; y la vulnerabilidad presupuestaria, al exponer la caja de la compañía a picos de precios impredecibles en un año donde cada punto de eficiencia operativa es vital.

Negociación activa y el peso de la distribución: La recomendación para los Grandes Usuarios no es aceptar cualquier tarifa, sino aprovechar esta ventana de tiempo para negociar activamente, buscando bajas de precios y eliminando cláusulas predatorias como las de venta preferente o renovaciones automáticas desfavorables. Para los usuarios del interior del país, el desafío es doble: dado que el costo más alto suele estar en la distribución (VAD), se vuelve imperativo invertir en recursos energéticos “detrás del medidor” (autogeneración o eficiencia).

Con la actual política de quita de subsidios, cualquier sobrecosto sistémico se trasladará directamente a la factura, bajo la premisa de que los electrones no se mueven gratis.

La Visión de Runrún Eléctrico

Esta suba inesperada en los costos del DTE es un “baño de realidad” para quienes apostaban a un verano de energía barata. La energía debe gestionarse como un insumo estratégico y no como un gasto administrativo más.

Aquellas industrias que logren blindar sus costos mediante contratos inteligentes y eficiencia interna serán las que mantengan la competitividad cuando la volatilidad del sistema vuelva a golpear. La era de la especulación pasiva con las tarifas eléctricas ha terminado.

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