Argentina avanza en el desarrollo de una tecnología propia de extracción directa de litio (DLE) basada en procesos electroquímicos continuos, un segmento estratégico en el que operan startups de Estados Unidos y Australia y que concentra parte de la atención de los fondos globales vinculados a minerales críticos.
El proyecto, liderado por la empresa Litiar y respaldado por una patente del CONICET, se encuentra en etapa de validación y busca capital para escalar desde un reactor de laboratorio hacia una planta piloto industrial.
El dispositivo fue diseñado a partir de investigaciones del científico Ernesto Calvo y permite recuperar litio de salmueras en cuestión de horas, con menor consumo de agua y energía y sin utilización de reactivos químicos.
El método opera mediante electrodos selectivos que capturan y liberan cloruro de litio en ciclos continuos, lo que habilita una recuperación más eficiente que los procesos tradicionales de evaporación solar utilizados en los salares de altura.
La empresa desarrolló un producto mínimo viable que ya funciona en condiciones de laboratorio y se encuentra en etapa de negociación con potenciales inversores para construir una planta piloto capaz de producir 20 toneladas anuales.
El escalado requiere capital de riesgo o la asociación con compañías con capacidad de ingeniería industrial, dado que la tecnología demanda reactores modulares, sistemas de control y equipamiento especializado para operar en entornos productivos.
El interés global por tecnologías DLE se aceleró en los últimos años. Startups como Lithios y Electralith levantaron rondas de financiamiento de US$ 12 millones y US$ 27,5 millones respectivamente para avanzar en el desarrollo de plantas piloto.
La competencia internacional confirma la relevancia estratégica de estos métodos para abastecer la demanda creciente de litio vinculada a baterías, almacenamiento energético y electromovilidad.
La tecnología desarrollada por Litiar se integra a la cadena de valor de minerales críticos y representa una oportunidad para incorporar capacidades locales en un segmento donde Argentina posee recursos geológicos pero carece de soluciones industriales propias.
La posibilidad de escalar un método electroquímico con menor impacto hídrico y mayor eficiencia operativa podría mejorar la competitividad del país en la producción de litio y habilitar la exportación de tecnología en un mercado en expansión.
Para inversores, las métricas clave incluyen la recuperación efectiva de litio por ciclo, el costo operativo por tonelada, la estabilidad del proceso en salmueras reales y la capacidad de modularidad del reactor.
La validación industrial requerirá acuerdos con operadores mineros para testear el dispositivo en condiciones de campo.
La combinación entre investigación científica, propiedad intelectual local y demanda global de tecnologías DLE posiciona a la iniciativa como un potencial vector de inversión en minerales críticos.
Su escalado permitiría incorporar valor agregado a la cadena del litio y ampliar la participación argentina en un segmento tecnológico que hoy concentra el interés de operadores internacionales y fondos especializados.