BESS bajo la lupa: así compiten los grandes fabricantes en LATAM

El mercado de almacenamiento energético entra en una fase en la que la capacidad nominal dejó de ser suficiente para comparar soluciones. Los principales fabricantes ya ofrecen contenedores de varios MWh, configuraciones de larga duración y plataformas que integran baterías, electrónica de potencia y control digital.

El costo nivelado global de los proyectos BESS de cuatro horas cayó un 27% interanual durante 2025, hasta alcanzar los 78 dólares por MWh. Esta reducción mejora la competitividad del almacenamiento frente a otras fuentes de flexibilidad, aunque el resultado económico de cada instalación depende de su ubicación, duración, uso y esquema contractual.

En Latinoamérica, la capacidad instalada y proyectada podría pasar de 1,7 GW a 24 GW antes de 2030. El avance será desigual: las licitaciones, los pagos por potencia, la remuneración de servicios auxiliares y la previsibilidad de los ingresos separan a los mercados que movilizan inversiones de aquellos que todavía acumulan demoras.

Las fichas técnicas muestran una convergencia clara. La química de fosfato de hierro y litio —LFP— domina las nuevas plataformas utility-scale, mientras la refrigeración líquida, el control individual de racks y la detección temprana de fallas se incorporan como elementos habituales.

La diferenciación se concentra en otros parámetros: energía útil durante la vida del activo, eficiencia, consumo auxiliar, superficie requerida, cobertura contractual, seguridad y capacidad para prestar servicios avanzados al sistema eléctrico.

Más MWh por contenedor, pero con diferentes arquitecturas

Entre los principales integradores, Sungrow desarrolla una estrategia basada en reunir baterías, PCS, refrigeración y control dentro de una misma plataforma. PowerTitan 3.0 admite configuraciones de entre dos y 12 horas, según la versión y las necesidades del mercado.

En su configuración de cuatro horas, un contenedor de 20 pies integra 1,78 MW de potencia y 7,14 MWh de capacidad. Cuatro unidades conforman un bloque de aproximadamente 7,2 MW y 28,5 MWh, diseñado para reducir interfaces y acelerar el montaje de proyectos utility-scale.

La plataforma alcanza hasta un 92% de eficiencia de ida y vuelta a nivel de sistema, apoyada en sistemas de conversión de potencia con semiconductores de carburo de silicio y una eficiencia máxima informada del 99,3%. El diseño también eleva la densidad hasta 467 kWh por metro cuadrado y reduce un 22% la superficie de planta frente a generaciones anteriores.

Esta evolución responde a una búsqueda concreta. Una mayor capacidad por contenedor puede reducir terreno, cimentaciones, cableado y equipos auxiliares, aunque también incrementa la concentración energética y obliga a reforzar las barreras de seguridad.

CATL plantea una estrategia centrada principalmente en el desarrollo de celdas y el control de la degradación. La primera versión de TENER alcanza 6,25 MWh en un contenedor de 20 pies y, según informó la empresa, mantiene la potencia y la capacidad sin degradación durante sus primeros cinco años bajo determinadas condiciones operativas.

Con TENER Stack, el fabricante elevó la capacidad hasta 9 MWh por sistema apilable. La arquitectura mejora el aprovechamiento volumétrico y busca resolver las restricciones logísticas que aparecen cuando los equipos de alta densidad superan los límites convencionales de transporte.

Trina Storage ofrece con Elementa 2 versiones de 4073 y 5015 MWh en contenedores de 20 pies. Su refrigeración líquida mantiene una diferencia térmica entre celdas igual o inferior a 2,5 °C, mientras la compañía informó una eficiencia energética mínima del 95%.

La homogeneidad térmica constituye un indicador determinante. Las diferencias persistentes de temperatura entre celdas pueden generar una degradación desigual, limitar la capacidad disponible y condicionar el rendimiento de la instalación a los racks con menor estado de salud.

Canadian Solar, mediante su división e-STORAGE, compite con SolBank 3.0 Plus. La solución alcanza 5,016 MWh, utiliza celdas LFP y combina refrigeración líquida con balance activo y gestión por string.

La plataforma contempla hasta 12000 ciclos, cuatro años sin pérdida de capacidad utilizable y una vida de diseño de 25 años. Estas condiciones no equivalen automáticamente a una garantía comercial, ya que la cobertura definitiva depende del contrato, el régimen de operación y los compromisos de rendimiento acordados.

BYD también eleva la densidad de sus sistemas mediante la familia MC Cube-T. Sus configuraciones abarcan desde 5,010 hasta 6,437 MWh, con diferentes relaciones entre potencia y duración para responder a cada modelo de operación.

La plataforma utiliza Blade Battery para almacenamiento y refrigeración líquida. Además, cuenta con referencias a normas como IEC 62619, UL 9540, UL 9540A, UL 1973 y UN 38.3, entre otras certificaciones aplicables.

HyperStrong participa en esta carrera con HyperBlock M, un sistema modular refrigerado por líquido que puede configurarse para integración renovable, regulación de frecuencia, reducción de picos o almacenamiento independiente. Su versión DC alcanza aproximadamente 6,25 MWh por configuración modular.

La propuesta de la compañía incorpora sistemas propios de gestión, herramientas de operación apoyadas en inteligencia artificial y detección anticipada de anomalías térmicas. El objetivo es identificar una desviación a nivel de celda antes de que evolucione hacia una falla de mayor escala.

Garantías, seguridad y software cambian la comparación

Las capacidades representan solo una parte del análisis. La vida de diseño, la cantidad de ciclos y la garantía de rendimiento responden a criterios diferentes, aunque con frecuencia aparezcan agrupados dentro de la comunicación comercial.

Un proveedor puede proyectar una operación de 20 o 25 años, mientras la cobertura queda sujeta a la cantidad de ciclos diarios, la profundidad de descarga, la temperatura, el estado de carga promedio y la potencia utilizada.

Tesla adopta una posición diferencial al publicar para Megapack una garantía de 20 años acompañada por compromisos de desempeño. El sistema sale de fábrica con módulos de batería, inversores, control térmico y controles integrados, lo que reduce las interfaces entre proveedores.

El fabricante complementa el hardware con un ecosistema de software destinado a la operación de activos, microrredes y participación en mercados eléctricos. Esta integración permite responder a precios, restricciones operativas y necesidades de la red, además de ejecutar los ciclos convencionales de carga y descarga.

Huawei utiliza una arquitectura Smart String. Cada rack puede administrarse con mayor independencia, reduciendo el efecto que los desbalances entre grupos de baterías ejercen sobre el rendimiento total de la planta.

Su sistema Smart String & Grid-Forming ESS registra una eficiencia de ida y vuelta del 90,3% en la salida del PCS, incluidos los consumos auxiliares. El punto de medición resulta relevante porque las fichas pueden informar la eficiencia de la celda, del PCS o del conjunto completo, valores que no admiten una comparación directa.

En Sungrow, la integración entre el BESS y el PCS permite que los racks operen de forma independiente, limita la circulación de corrientes entre strings y reduce el impacto de una falla puntual. En PowerTitan 2.0, la empresa indicó un aumento de hasta el 8% en la capacidad de descarga mediante este control por clúster.

La generación PowerTitan 3.0 suma capacidades grid-forming, respuesta de potencia reactiva, construcción de tensión, conmutación entre modos de seguimiento y formación de red, además de funciones de black start a escala de GW. Estas prestaciones amplían el valor del activo en sistemas con alta penetración renovable o baja fortaleza de red.

Huawei también avanza en este terreno. Su plataforma grid-forming incorpora regulación primaria de frecuencia, inercia virtual, amortiguación de oscilaciones, arranque autónomo y transición entre operación conectada y aislada.

La coordinación entre batería, PCS y EMS adquiere así un peso comparable al de la propia celda. En proyectos destinados al arbitraje, el software debe optimizar la compra y venta de electricidad; en regulación, la prioridad pasa por la velocidad de respuesta; y en redes débiles, por la capacidad de formar tensión y frecuencia.

La seguridad exige una lectura detallada de cada documento técnico. Las certificaciones deben revisarse junto con el producto ensayado, la configuración evaluada y el alcance de las pruebas de propagación térmica.

UL 9540A corresponde a un método de ensayo relacionado con la propagación del fuego y el descontrol térmico. UL 9540 evalúa el sistema integrado, UL 1973 cubre baterías estacionarias y UN 38.3 se vincula con las condiciones de transporte.

Las nuevas plataformas incorporan detección de gases, sensores de humo y temperatura, aislamiento eléctrico, ventilación, alivio de presión y sistemas de supresión o extinción. La arquitectura, la redundancia y la estrategia para contener una falla varían entre los distintos proveedores.

Sungrow añade separación entre componentes térmicos y eléctricos, diagnóstico de deposición de litio, detección de arcos de corriente continua y alertas tempranas de descontrol térmico.

Trina Storage incorpora detectores de calor, gas y humo, ventilación activa y mecanismos de mitigación y supresión. BYD suma protección a nivel de string, mientras HyperStrong combina sensores convencionales con modelos predictivos para anticipar eventos térmicos.

Para un desarrollador, la comparación también debe contemplar la disponibilidad garantizada, los tiempos de reposición, la degradación anual, el consumo auxiliar, la estrategia de augmentation y la presencia de servicio técnico local.

La estrategia de augmentation determina cuándo y cómo se añadirán módulos para compensar la pérdida de capacidad. Un menor costo inicial puede derivar en más incorporaciones durante la vida útil, con un impacto directo sobre el costo nivelado del almacenamiento.

También debe distinguirse entre arquitecturas AC y DC. Un AC Block integra baterías y PCS antes de llegar al proyecto, lo que simplifica la puesta en marcha. Una solución DC brinda mayor libertad para seleccionar inversores, potencia y relación entre MW y MWh.

Cada fabricante concentra sus fortalezas en áreas diferentes. Sungrow se posiciona por la integración entre baterías, PCS y funciones de red; CATL por la densidad y el control de la degradación; Tesla por su ecosistema vertical y la garantía publicada; y Huawei por su arquitectura Smart String.

Trina Storage prioriza la gestión térmica, Canadian Solar pone el acento en la vida de diseño y el rendimiento acumulado, BYD aprovecha la integración vertical de sus celdas Blade e HyperStrong apuesta por la modularidad y el mantenimiento predictivo.

La decisión final depende del modelo de negocio. Un BESS de arbitraje diario, una planta híbrida solar, un activo de regulación de frecuencia y un sistema de capacidad firme requieren diseños, garantías y tasas de descarga diferentes, incluso cuando todos utilizan química LFP.

A medida que el mercado latinoamericano gane escala, la competencia se definirá por algo más que acumular MWh dentro de un contenedor. La solución más competitiva será la que entregue mayor energía útil, disponibilidad y seguridad durante toda la vida del proyecto.

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