Taca Taca avanza en su estrategia de financiamiento y busca sumar un socio minoritario

SALTA (Enviada especial).- Taca Taca, el proyecto de cobre, oro y molibdeno que desarrolla la canadiense First Quantum Minerals en Salta, avanza en la definición de su estructura de financiamiento y analiza la incorporación de un socio minoritario para llevar adelante una inversión que podría alcanzar los US$ 5.250 millones.

Así lo señalaron representantes de la compañía durante un panel realizado en Argentina Mining Norte, la exposición minera que se desarrolla esta semana en Salta. Germán Pérez, gerente de Administración y Finanzas de Taca Taca, destacó el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) sobre el proyecto y confirmó que la empresa trabaja en la búsqueda de financiamiento. “El RIGI trajo previsibilidad y nosotros vamos a adherir en el último trimestre del año. Estamos trabajando en la financiación. Tenemos asesores internacionales. Vamos a buscar un socio minoritario para el proyecto. Estamos trabajando con el International Finance Corporation (IFC), organismo perteneciente al Banco Mundial”, afirmó Pérez.

El ejecutivo también vinculó el desarrollo de Taca Taca con las perspectivas del mercado internacional del cobre y consideró que el actual contexto representa una oportunidad para avanzar con grandes inversiones mineras en la Argentina. “Nunca tuvimos una oportunidad como esta para llevar adelante un proyecto así. La demanda de cobre será muy importante en los próximos años. En 2035 va a haber un déficit de 6 millones de toneladas de cobre. Eso son 20 Taca-Taca. El RIGI es una herramienta temporal. Es el gran motor de los grandes proyectos en Argentina. Hay una estabilización de la macroeconomía que esto siempre es un tema para los proveedores. Debemos prepararnos para ser competitivos”, aseveró el ejecutivo.

Pérez remarcó que el desarrollo del proyecto requerirá también inversiones en infraestructura que exceden a la propia operación minera. Entre las necesidades mencionadas se encuentran caminos, suministro eléctrico y conectividad ferroviaria.

“Taca Taca para la provincia es muy importante. Necesitamos caminos, llevar energía a los proyectos. Acceso ferroviario. Nosotros vamos a construir una línea eléctrica de 125 kilómetros. Necesitamos inversiones en infraestructura. Salta ha venido evolucionando a lo largo de los años. Pudimos desarrollar proyectos de clase mundial en la Argentina. Taca Taca es la oportunidad de desarrollar uno de los proyectos importantes del último tiempo”, agregó Pérez.

El trabajo con IFC y los estándares ambientales

La participación del IFC aparece como uno de los componentes de la estrategia que lleva adelante la compañía para estructurar el proyecto. Carolina Carmona, responsable senior de Normas Ambientales y Sociales de Taca Taca, destacó durante el panel que el vínculo con el organismo implica elevar los requerimientos ambientales y sociales que deberá cumplir el proyecto.

“El IFC es reconocido por desarrollar proyectos con estándares estrictos. Tenemos que levantar los estándares con los que estamos acostumbrados a trabajar. Este es un desafío grande. Esta es una gran oportunidad para Salta. Estar trabajando con IFC nos significa un legado, un posicionamiento del proyecto. Y posicionamiento de la provincia. Esto nos va a levantar los estándares. Esto significa levantar la vara, ser un proyecto de alta clase mundial y ser el mejor de Salta”, señaló Carmona.

Empleo local y relación con las comunidades

El desarrollo de proveedores y la generación de empleo local también ocuparon un lugar central en las exposiciones. Sueli Tang, gerente de Permisos y Tierras de Taca Taca, explicó que la compañía abrió una oficina en Tolar Grande con el objetivo de reforzar el vínculo con las comunidades de la zona de influencia.

“El proyecto ve el desarrollo económico a través del empleo local y proveeduría local. Nosotros hoy tenemos un 80% de mano de obra local. Queremos sostener esos números en las etapas de producción. Hemos tomado nota de los pedidos de las comunidades de fortalecimiento de los proveedores. Tenemos que tener personal formado, capacidades instaladas. Estamos trabajando con las universidades de Salta para fortalecer la capacitación”, indicó Tang.

La ejecutiva detalló que en la actualidad unas 200 personas trabajan vinculadas al proyecto y que la compañía busca sostener esa escala durante las próximas etapas. Para la fase productiva, la estimación contempla una demanda laboral significativamente mayor.

“Hoy tenemos cerca de 200 personas trabajando en nuestro proyecto. La idea es sostener esos números. En la etapa de producción proyectamos emplear a 4.000 personas. Queremos desarrollar el talento que acompaña a los proyectos. Queremos formar un equipo local y crear equipos fuera de Argentina también”, detalló.

Una operación de gran escala

Taca Taca está proyectado como una mina a cielo abierto con una capacidad inicial de procesamiento de 40 millones de toneladas por año, que demandaría una inversión estimada en US$ 4.232 millones. El proyecto contempla una posible ampliación de la capacidad hasta 60 millones de toneladas anuales a partir del quinto año de operación, con un desembolso adicional estimado en US$ 1.019 millones. De concretarse esa expansión, la inversión total podría alcanzar los US$ 5.250 millones.

En su configuración actual, se espera una producción promedio anual de 291.000 toneladas de cobre durante los primeros diez años de operación, por encima de las 275.000 toneladas anuales previstas en una estimación anterior. Además del cobre, Taca Taca produciría un promedio de 133.000 onzas de oro por año durante los primeros diez años, junto con molibdeno, hierro y azufre.

La estimación de reservas minerales alcanza los 1.990 millones de toneladas, con una ley de cobre de 0,42% y una ley de oro de 0,09 gramos por tonelada. La vida útil total proyectada para la mina es de 35 años.

El desarrollo de infraestructura como desafío de largo plazo

Es por esto que Keith Green, gerente de Asuntos Públicos para Latinoamérica de Taca Taca, vinculó el proyecto con una visión de desarrollo de infraestructura que exceda los límites de la operación minera y alcance a la provincia y a la región.

“Me imagino una provincia desarrollada, para los próximos años. Estoy convencido de que esto va a pasar. En 30 años Taca Taca va a seguir operando. Veo trenes saliendo de Taca Taca, yendo a Chile. Ese sueño de la salida al Océano Pacífico va a existir. Esto tiene que verse reflejado en mayor calidad de vida de las comunidades aledañas. Veo una comunidad pujante y un desarrollo económico importante”, concluyó.

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