La empresa estatal Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) oficializó este lunes su ingreso como accionista clase B en el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una iniciativa clave para la evacuación de crudo desde la cuenca neuquina hacia el puerto de Punta Colorada.
La información fue comunicada a la Comisión Nacional de Valores (CNV) a través de una nota firmada por el responsable de Relaciones con el Mercado de la compañía, Manuel José Rodríguez.
En el documento, GyP detalla que su participación en VMOS le garantizará una capacidad de evacuación de 5.000 barriles diarios (bbl/d) mediante el oleoducto que conectará Vaca Muerta con la terminal portuaria rionegrina.
¿Qué implica ser accionista clase B?
En términos generales, los accionistas de una empresa pueden clasificarse en diferentes categorías según los derechos que posean. En este caso, la categoría de “accionista clase B” suele implicar participación en los beneficios y en la toma de decisiones, aunque con restricciones en comparación con los accionistas clase A, que suelen tener mayor control y derechos políticos en la empresa.
El ingreso de GyP en este esquema le permite asegurarse un cupo en la infraestructura clave para la evacuación de la producción hidrocarburífera neuquina, en un contexto donde la logística de transporte de crudo se vuelve cada vez más determinante para el desarrollo de Vaca Muerta.
Con esta decisión, la compañía estatal neuquina refuerza su posicionamiento en la cadena de valor del sector energético y se asegura una participación estratégica en el crecimiento de la producción no convencional de la provincia.

El proyecto Vaca Muerta Sur
Este oleoducto tendrá una extensión de 437 km, una terminal de carga y descarga con monoboyas interconectadas y una playa de tanques y almacenaje en la zona de Punta Colorada, Río Negro. Se espera que esté operativo en el cuarto trimestre de 2026.
El diseño del Vaca Muerta Sur permitirá transportar hasta 550 mil barriles por día, con la posibilidad de incrementar esta capacidad a 700 mil barriles por día si fuera necesario con una inversión estimada en 3000 millones de dólares.
La concreción de esta obra de transporte es estratégica para el desarrollo de Vaca Muerta y, junto a otras iniciativas, permitirá abrir la puerta para la exportación con el objetivo de lograr 15.000 millones de dólares de ingresos anuales para el país en los próximos años, que con sus expansiones podría llegar a más de 20 mil millones de dólares.
Financiamiento
El oleoducto Vaca Muerta Sur es obra de infraestructura fundamental que permitirá aumentar la exportación de petróleo de neuquino hacia mercados internacionales, por lo que se busca financiamiento de bancos internacionales por 1.700 millones de dólares.
Tal como informó +e, la sociedad VMOS ya encomendó a cinco bancos internacionales la gestión de un préstamo sindicado inicial de 1.700 millones de dólares, parte de un esquema de financiamiento que prevé un 70% de deuda y un 30% de capital, según indicó el CEO y presidente de la petrolera estatal, Horacio Marín, durante una comunicación con inversores realizada el viernes pasado.
«Alcanzando otro importante objetivo que el equipo directivo se había marcado para 2024, en diciembre pasado anunciamos formalmente la firma de los documentos del proyecto y los compromisos iniciales de envío para iniciar la construcción de VMOS, junto con los principales productores de petróleo de Vaca Muerta», expresó el ejecutivo.