Chubut cerró su peor año en su historia en industria petrolera. El 2025 será recordado como un año negro marcado por el retiro de empresas, programas de retiros voluntarios y el cierre de pymes históricas vinculadas al convencional. El impacto fue directo sobre el empleo, la cadena de servicios y la estructura productiva de la Cuenca del Golfo San Jorge.
Los indicadores fueron pálidos y los actores de la parte norte de la cuenca esperan que 2026 ofrezca una salida para un camino que hoy aparece lleno de obstáculos. La caída del convencional no comenzó en 2025: los vaivenes se arrastran desde hace al menos tres años y se profundizaron con la falta de nuevas inversiones.
Las etapas de fractura son un buen termómetro para medir el deterioro del aparato productivo. Si bien el fracking se utiliza tanto en pozos no convencionales como, en menor escala, en pozos convencionales, en estos últimos su aplicación puede resultar clave para sostener o mejorar la productividad de campos maduros.
Según el informe elaborado por Luciano Fucello, Country Manager de NCS Multistage, el pico de actividad en Chubut se registró en 2022, cuando se superaron las 1.400 punciones. En 2025, en cambio, se alcanzó el nivel más bajo del período analizado.
Los datos procesados por eolomedia indican que en 2020 se realizaron 1.301 etapas de fractura, en 2021 se desarrollaron 1.618 punciones, en 2022 se llegó a 1.472 operaciones, en 2023 se completaron 1.306 fracturas, en 2024 se registraron 1.240 punciones y en 2025 se contabilizaron apenas 927 operaciones.

El registro por operadoras
El informe del presidente de la Fundación Contactos Petroleros establece que Pan American Energy (PAE) domina ampliamente la parte norte de la Cuenca del Golfo San Jorge. La operadora de Cerro Dragón solicitó 6.778 etapas de fractura en los últimos cinco años, lo que representa el 86% del total.
En el mismo período, YPF quedó en segundo lugar. La empresa de mayoría estatal, que el viernes firmó su salida del convencional en Chubut, requirió 616 operaciones, equivalentes al 8% de las punciones del lustro.
El tercer puesto fue para Tecpetrol, que también vendió sus activos en la cuenca y solicitó 244 etapas de fractura. Luego se ubicaron Capsa con 81 operaciones, Capex con 64 y Capetrol con 46 punciones.
El 2025 marcó además el debut de Pecom en el convencional. La compañía del Grupo Pérez Companc, que asumió el clúster El Trébol–Escalante a fines de 2024, solicitó 20 etapas de fractura durante el año pasado.
El cierre del listado correspondió a Pilgrim, con ocho punciones –todas en 2025–, y a Colhue Huapi, con siete fracturas.

El servicio en el convencional
En el segmento de operaciones especiales, Chubut sufrió el deterioro de equipos, personal y cantidad de compañías dispuestas a prestar servicios. La reducción del mercado terminó de expulsar a varios jugadores históricos.
Calfrac fue la empresa con más operaciones en los últimos cinco años, con 3.041 punciones. Es una de las tres compañías que aún continúan activas en la provincia.
En segundo lugar, se ubicó Latitud 45, que completó 2.016 operaciones y proyecta crecer en 2026.
Aunque no presta servicios desde marzo de 2021, Baker Hughes completa el podio con 1.117 etapas de fractura realizadas antes de su salida del país.
La base que la empresa tenía en el barrio Industrial de Comodoro Rivadavia hoy apenas conserva un par de camionetas y un cartel de “se vende”, una postal que resume el retroceso del sector.
Detrás se ubicó Halliburton, que anunció su retiro del convencional en marzo de 2025 y cerró el lustro con 923 punciones. En el terreno, donde se solían ver los equipos del gigante petrolero, solo quedaron un par de camiones viejos.
San Antonio Internacional (SAI) se mantuvo activa con 691 operaciones, mientras que SLB cerró el listado con 76 fracturas registradas hasta marzo de 2020.

El último año de Chubut
Entre 2024 y 2025, la actividad cayó un 27,5%. En 2024 se habían contabilizado 1.240 etapas de fractura y en 2025 se desarrollaron 899 punciones, lo que implica una diferencia de 341 operaciones.
La baja alcanzó a casi todas las operadoras, con la única excepción de Capex. La firma pasó de 25 fracturas en 2024 a 35 en 2025.
Colhue Huapi registró la mayor caída porcentual, con un descenso del 60%, al pasar de cinco etapas en 2024 a dos en 2025. Capsa también mostró un fuerte retroceso, con una baja del 59%, al reducir sus operaciones de 32 a 13.
YPF registró una caída del 47%, al pasar de 1.105 operaciones en 2024 a 808 en 2025. En tanto, PAE redujo su actividad un 27%, con 297 fracturas menos entre un año y otro. Tecpetrol cerró con una baja del 14%, al pasar de siete operaciones en 2024 a seis en 2025.