La medida abre la posibilidad de que el predio albergue el reactor modular pequeño ACR-300, promovido por Meitner Energy, en una de las transformaciones más relevantes de la estrategia nuclear argentina de los últimos años.
La decisión fue adoptada durante la última asamblea de la compañía estatal. Aunque la empresa no tiene facultades para cancelar formalmente un proyecto respaldado por acuerdos diplomáticos internacionales, sí puede suspender su ejecución operativa. Ese movimiento despeja el escenario para analizar alternativas de inversión y utilización de activos dentro del complejo nuclear ubicado en Zárate.
En ese contexto aparece Meitner Energy, una compañía controlada en un 60% por un grupo inversor liderado por Hamid Ansari y participada en un 40% por INVAP. La firma propone desarrollar el reactor modular ACR-300, una tecnología SMR con una potencia aproximada de 300 MWe, considerada parte de la nueva generación de reactores nucleares de menor escala y construcción modular.
La inversión declarada por la empresa asciende a US$ 1.200 millones y contempla la construcción de la primera unidad de este diseño. Para avanzar, Meitner solicitó derechos de superficie sobre unas 12 hectáreas dentro del complejo Atucha. NASA no puede vender esos terrenos, pero sí podría otorgar permisos o derechos de uso sobre la superficie para el desarrollo de proyectos específicos.
Paralelamente, la empresa estatal modificó durante este año su régimen de contrataciones para incorporar mecanismos de iniciativa privada. Bajo ese sistema, los proyectos declarados de interés deben ser posteriormente sometidos a una licitación pública o privada. Como paso inicial, Meitner presentó una caución de US$ 60 millones, equivalente al 0,5% de la inversión anunciada, requisito exigido para este tipo de procedimientos.
A partir de esa iniciativa, NASA prepara una licitación para servicios vinculados a un reactor nuclear de entre 300 y 400 MW de potencia eléctrica. Según fuentes del sector, el pliego se encuentra en su etapa final y podría publicarse dentro de las próximas semanas. Como promotor del proyecto, Meitner conservará determinadas ventajas competitivas, entre ellas la posibilidad de mejorar una oferta ganadora bajo determinadas condiciones.
Mientras tanto, la empresa estatal busca redefinir también su propio rol dentro del negocio nuclear. Una modificación estatutaria aprobada este año habilitó la creación de una unidad específica destinada a servicios para centrales nucleares, separada de la actividad tradicional de generación eléctrica. La intención sería participar en tareas de operación y mantenimiento de futuros reactores desarrollados por terceros.
No obstante, el proyecto también enfrenta interrogantes técnicos y financieros. Distintas fuentes del sector señalan que el presupuesto anunciado por Meitner luce reducido si se lo compara con otros desarrollos similares en marcha a nivel internacional. Como referencia, el reactor BWRX-300 que GE Hitachi construye en Canadá cuenta con un presupuesto que supera los US$ 4.000 millones, aunque incluye desarrollos asociados a una primera unidad de referencia internacional.
Otro aspecto clave será el proceso regulatorio. Para obtener una licencia de construcción ante la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), la compañía deberá completar estudios de emplazamiento, ingeniería conceptual, básica y de detalle, presentar una evaluación de impacto ambiental y elaborar el correspondiente Informe Preliminar de Seguridad. Se trata de una etapa que habitualmente demanda varios años antes del inicio efectivo de las obras.
La decisión de suspender Atucha III y avanzar hacia una licitación vinculada a reactores modulares refleja un cambio significativo dentro de la estrategia nuclear argentina. La posible combinación entre capital privado, experiencia tecnológica de INVAP y capacidad operativa de Nucleoeléctrica Argentina podría marcar el comienzo de un nuevo esquema para el desarrollo nuclear local, aunque el proyecto todavía deberá superar desafíos regulatorios, financieros y tecnológicos antes de transformarse en una realidad.