Tras la interrupción del flujo de crudo ruso a través de Ucrania por daños en el oleoducto Druzhba, la Comisión Europea aseguró que ambos países cuentan con reservas estratégicas para 90 días. Budapest y Bratislava buscan alternativas a través de la conexión con Croacia.
La Comisión Europea llevó tranquilidad al mercado energético este martes al informar que no se vislumbran riesgos de desabastecimiento a corto plazo para Hungría y Eslovaquia. La declaración surge luego de que el flujo de petróleo ruso que transita por territorio ucraniano quedara interrumpido desde el pasado 27 de enero debido a ataques en la infraestructura de transporte.+1
Según un portavoz del organismo en Bruselas, la seguridad del suministro está garantizada gracias a que ambos Estados miembros cumplen con la normativa de la UE, que exige mantener reservas de emergencia equivalentes a 90 días de importaciones netas. El Gobierno eslovaco se sumó a esta postura, confirmando que su abastecimiento interno de combustible no se encuentra amenazado.
El conflicto por el oleoducto Druzhba
La interrupción del suministro ha generado un cruce de acusaciones en medio de un clima político sensible. Mientras Ucrania atribuyó el corte a un ataque ruso sobre el ducto, Hungría acusó a Kiev de cortar el suministro eléctrico en el tramo del oleoducto Druzhba que abastece a la región.
Esta posible crisis energética impacta directamente en el escenario político de Hungría, donde el primer ministro Viktor Orbán enfrentará elecciones el próximo 12 de abril tras 16 años en el poder. Bruselas, por su parte, confirmó que mantiene contacto con las autoridades ucranianas para establecer un cronograma de reparaciones en la infraestructura dañada.
La alternativa del oleoducto Adria
Ante la parálisis del Druzhba, tanto Hungría como Eslovaquia han iniciado gestiones para utilizar el oleoducto Adria, que conecta el puerto croata de Omišalj con las refinerías del centro de Europa.
Sin embargo, la triangulación no está exenta de obstáculos políticos y legales:
- Exenciones de sanciones: Hungría busca acogerse a una exención de emergencia para poder importar crudo ruso a través de esta vía alternativa, dado que las importaciones marítimas de petróleo ruso están prohibidas por las sanciones de la UE.
- La postura de Croacia: El ministro de Economía croata, Ante Susnjar, aseguró que su país no pondrá en peligro el suministro de la región y confirmó que el oleoducto Adria tiene capacidad para incrementar su flujo. No obstante, advirtió que el crudo no debería ser de origen ruso, señalando que su compra «contribuye a financiar la guerra contra el pueblo ucraniano».
Mientras la petrolera húngara MOL mantiene silencio oficial, la región depende ahora de la velocidad de las reparaciones en Ucrania o de la resolución diplomática para habilitar nuevas rutas de abastecimiento que cumplan con el marco de sanciones vigente en la Unión Europea.