El mundo atravesó en los últimos años una sucesión de eventos extraordinarios que han alterado profundamente las dinámicas del comercio internacional y el abastecimiento energético.
Primero fue la pandemia, que paralizó la economía global y mostró la vulnerabilidad de las cadenas de suministro. Luego vino la invasión de Rusia a Ucrania, que no solo conmocionó al sistema internacional, sino que reconfiguró dramáticamente el mapa energético global. Más recientemente, el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente añadió una nueva capa de incertidumbre.
En este contexto, los países buscan diversificar sus fuentes de energía, reducir su dependencia de zonas en conflicto y fortalecer la seguridad energética. Y es aquí donde emerge una oportunidad estratégica –y también una responsabilidad histórica– para la Argentina.
Nuestro país no solo cuenta con recursos abundantes, sino también con un activo estratégico para el mundo de hoy: vivimos en una zona sin conflictos bélicos y contamos con un recurso de calidad y una industria centenaria con experiencia probada.
El petróleo como ventana de oportunidad
Vaca Muerta representa una posibilidad real para que la Argentina se transforme en un proveedor seguro y confiable de energía para la región y el mundo. En petróleo, hay una ventana esperada que imprime un sentido de premura para aprovechar un recurso rentable a precios actuales que potencie su capacidad exportadora.
El gas natural, un recurso estratégico complementario de otras energías, con un gran potencial exportador y que permite imaginar un alto grado de agregación de valor local con el desarrollo de industrias asociadas.
Finalmente, la expansión de las energías renovables y la economía del hidrógeno, aprovechando el extraordinario recurso eólico. El desarrollo de cada uno de estos recursos parece ir alumbrando y potenciando al otro mientras se crean conocimientos, capacidades profesionales y tecnológicas y recursos financieros, creando un camino para los próximos 30 años de desarrollo energético del país.
- Petróleo: las exportaciones alcanzaron un récord de 187 mil barriles por día en el 2024, la cifra más alta en 20 años. Cuando el oleoducto VMOS entre en operación, le permitirá a la industria exportar crudo por cerca de US$ 15.000 millones anuales hacia el 2027. La duda no está en la oportunidad ni la dirección, sino en la velocidad del crecimiento.
- Gas: el aumento de la curva de producción fue también acelerada, Vaca Muerta ya representa la mitad de la producción de gas de la Argentina, que en el primer cuatrimestre del año promedió los 138 MMm3/d, incrementándose un 14% con relación al mismo período del año pasado.El potencial pasa por grandes proyectos de infraestructura para el abastecimiento al mercado regional, Gas Natural Licuado (GNL) para exportar a Europa o Asia, plantas de separación de líquidos y el desarrollo de polos petroquímicos e industrias de alto consumo de gas. La oportunidad se grafica cuando vemos que Argentina, país agroexportador por excelencia y con gas abundante y competitivo, importa insumos para el agro (a base de gas) que se producen en Europa desde países sin gas propio.
- Hidrógeno y renovables: La tercera etapa, luego del petróleo y el gas (aunque todas conviven en parte, los parques eólicos de Ternium y Tenaris en la provincia de Buenos Aires son una muestra de ello), será para el desarrollo del hidrógeno y las renovables.
En definitiva, para acelerar la velocidad del desarrollo del petróleo y viabilizar los proyectos de gas y renovables, necesitamos lograr condiciones de financiamiento adecuadas, con una baja del riesgo país y de la tasa de interés, y un marco regulatorio estable a nivel nacional y subnacional que de previsibilidad al sector.
Inteligencia artificial: motor de la oferta y la demanda de energía
El impacto transformador de la Inteligencia Artificial (IA) fue un tema omnipresente en la última edición de CeraWeek, el evento de la industria energética más importante del mundo que se hace todos los años en Texas. La IA está produciendo un cambio significativo en la demanda energética global.
De acuerdo con el MIT Technology Review, en el 2024 los centros de datos de los Estados Unidos consumieron el equivalente de electricidad al consumo anual de Tailandia. Esta creciente demanda de energía alarga las perspectivas de demanda de petróleo y potencia las del gas.
El otro impacto de la IA es en la mejora de la productividad. Al igual que las principales empresas energéticas globales, Tecpetrol está avanzando en la automatización de sus operaciones con el Real Time Operations Center (RTOC), ubicado en la Ciudad de Buenos Aires, desde donde se toman las decisiones de perforación y terminación para Vaca Muerta en forma remota.
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