Vaca Muerta domina con más del 65% de los pozos productivos del país y define el rumbo del sector

Vaca Muerta no solo continúa siendo el principal motor de la producción hidrocarburífera en Argentina, sino que también refuerza su papel como plataforma clave para las exportaciones de energía.

De acuerdo con el más reciente Reporte Estadístico Oil & Gas de Oil Production Consulting —basado en datos oficiales de la Secretaría de Energía—, más del 65% de los pozos productivos finalizados en el país se concentran en esa región. En términos sencillos: dos de cada tres nuevos pozos se perforaron en tierras neuquinas.

La baja actividad perforadora en regiones como Cuyo, el sur patagónico y el NOA genera preocupación en los gobiernos provinciales y gremios energéticos. En la mayoría de los meses, los registros oficiales indican “actividad nula”.

En total, entre enero y junio, se completaron 336 pozos productivos en Argentina. De ese total, 221 corresponden a la Cuenca Neuquina, impulsados por el dinamismo del shale.

Muy por detrás quedó la Cuenca del Golfo San Jorge, tradicionalmente enfocada en lo convencional, con 115 pozos finalizados, representando un 34,2% del total nacional.

El contraste con otras regiones es claro: ni la Cuenca Cuyana, ni la Austral, ni la del Noroeste registraron pozos productivos finalizados en lo que va del año. Esto refleja un deterioro en las cuencas maduras y el avance sostenido del no convencional como la nueva norma del sector.

El declive de las cuencas tradicionales

La inactividad perforadora en regiones como Cuyo, el sur patagónico y el NOA preocupa a los gobiernos provinciales y gremios energéticos.

La tendencia, que comenzó a consolidarse en 2022, muestra un progresivo abandono del convencional, sin políticas que promuevan la renovación productiva ni la sostenibilidad laboral en estas zonas.

Mientras en Neuquén se perforaron 42 pozos solo en junio, las otras cuencas cerraron ese mismo mes sin sumar ninguno.

Esta situación no solo afecta la producción, sino que también compromete el empleo y el horizonte operativo de yacimientos en declive natural. Además, en el último tiempo, se registraron conflictos laborales en el sector no convencional y tensiones prolongadas con el gremio petrolero en campos maduros.

Vaca Muerta, la locomotora neuquina

El liderazgo de Vaca Muerta no se limita a la cantidad de pozos finalizados. También destaca en volumen de producción: en el primer semestre, Neuquén sumó 158 pozos de petróleo y 58 de gas.

Más del 65% de los pozos productivos terminados en el país se concentran en Vaca Muerta. En contraste, la Cuenca del Golfo San Jorge cerró ese período con 96 pozos, de los cuales 90 fueron de petróleo y solo 6 de gas.

Los picos de actividad en la roca madre se registraron en marzo, abril y junio, con más de 30 pozos completados en cada uno de esos meses. En junio, se finalizaron 42, una cifra que quintuplica la de cualquier otra cuenca en ese mes.

El mapa de las áreas con mayor actividad

Incluso en un contexto internacional de precios volátiles, Vaca Muerta continúa rompiendo récords. Parte de ese impulso se debe a la concentración de actividad en áreas clave, lideradas por operadores como YPF, Vista, Tecpetrol y Pluspetrol.

Las zonas más dinámicas del semestre corresponden a proyectos que llevan años en desarrollo, comparten infraestructura superficial y coinciden en lo que la industria denomina “ventanas de producción”, es decir, franjas geológicas especialmente productivas dentro de la formación.

Según un relevamiento basado en datos oficiales de la Secretaría de Energía de Nación y del Ministerio de Energía y Recursos Naturales de Neuquén, las cinco áreas con mayor actividad entre enero y mayo fueron La Amarga Chica, Bandurria Sur, Bajada del Palo, La Angostura I Sur y Loma Campana. Todas ellas forman parte del núcleo más competitivo del shale argentino.

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