Chevron ya es el tercer accionista de VMOS S.A., la sociedad que construye el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, según la documentación que el consorcio presentó ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) para salir al mercado de capitales, difundida este miércoles por el portal especializado Shale24. La petrolera estadounidense también es uno de los dos socios que más aumentaron su aporte de capital para el segundo semestre de 2026.
Chevron Argentina y su afiliada CDC ApS suman hoy el 12% del capital. Están detrás de YPF (29,82%) y Pluspetrol (14,55%), y por delante de Pan American (10%). Un año antes, según el balance al 30 de junio de 2025, Chevron tenía el 10,20%, empatada con Pampa Energía y Vista, y Pan American ocupaba el tercer lugar con 11,22%.
El cambio tuvo origen en una asamblea de VMOS que aprobó ampliar la capacidad de transporte en 60.000 barriles diarios: 44.000 para YPF y 16.000 para Chevron. En VMOS la participación accionaria acompaña a la capacidad contratada, de modo que la ampliación se capitalizó en la asamblea del 29 de mayo y redistribuyó el paquete completo. La compra de YPF se conoció en mayo, con sus resultados del primer trimestre; la de Chevron no figuró en su llamado con inversores del segundo trimestre ni en sus presentaciones ante la SEC de Estados Unidos, pero sí fue comunicada por VMOS.
Con esa ampliación, la capacidad contratada llegó a los 550.000 barriles diarios, el total de diseño del oleoducto. Hasta abril, las participaciones del balance reflejaban 490.000 barriles contratados. En otras palabras: el ducto que debe evacuar el crudo de Vaca Muerta ya tiene toda su capacidad reservada, antes de empezar a operar.
Los aportes: quién pone la plata para terminar la obra
El prospecto detalla dos acuerdos de aportes irrevocables de capital. El primero cubrió de enero a mayo de 2026 por u$s 223 millones. El segundo, aprobado por el directorio el 28 de mayo, cubre de junio a diciembre por u$s 282,5 millones.
Chevron y CDC lo aceptaron el 23 de junio con un compromiso de u$s 35,2 millones, contra u$s 22,8 millones del primer acuerdo: un 54,5% más. YPF, en tanto, subió de u$s 54,6 millones a u$s 87,3 millones, un 59,9% más. Los otros siete socios aumentaron alrededor de un 10%.
En la segunda ronda, Chevron cubre el 12,44% del total y YPF el 30,91%, los dos por encima de su participación en el capital. El primer acuerdo de Chevron fue enmendado el 11 de mayo, después de la ampliación, sin que el documento detalle el cambio. La diferencia es consistente con un ajuste por la capacidad nueva: los dos socios que ampliaron desembolsan, en proporción, más que el resto.
Los seis socios que no ampliaron perdieron peso sin reducir un barril de su capacidad. Siguen atados a contratos ship-or-pay a 15 años —es decir, pagan la capacidad reservada se use o no— con opción a cuatro extensiones de cinco años.
El Trapial: más capacidad contratada antes de que salga el RIGI
Las fechas se cruzan. El 23 de abril Chevron se aseguró los 16.000 barriles adicionales. El 3 de junio presentó la solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) por u$s 13.800 millones para El Trapial, el bloque que opera y posee al 100%. El 23 de junio aceptó el aporte ampliado para la obra.
La solicitud para el RIGI lleva casi 16 semanas en evaluación del Comité Evaluador. Mientras tanto, la capacidad en el oleoducto ya está contratada y se paga se use o no. Según las declaraciones juradas ante la Secretaría de Energía, El Trapial Este produjo 23.078 barriles diarios en junio. Como Chevron tiene el 100% del bloque, los 16.000 barriles que sumó en VMOS equivalen a casi el 70% de esa producción.
En el llamado de resultados del 31 de julio, la directora financiera de la compañía, Eimear Bonner, confirmó que produce 80.000 barriles diarios en la Argentina, con un 75% de petróleo, y ató esa base al objetivo de multiplicar por tres la producción hacia 2035, unos 240.000 barriles diarios. Bonner enumeró los beneficios del RIGI —30 años de estabilidad fiscal, amortización acelerada e incentivos impositivos— y aclaró que la compañía seguirá siendo «disciplinada», sin cambios inmediatos. El presidente de Chevron, Mike Wirth, ubicó al país dentro de su cartera de shale como «más chica, pero creciendo».
El 14 de septiembre, en la conferencia Gastech de Bangkok, el presidente de Global Gas de Chevron, Freeman Shaheen, sumó el gas a esa lectura: «Hay grandes perspectivas en la Argentina con el desarrollo de petróleo y gas en ese mercado», dijo a Reuters. La agencia remarcó que esas oportunidades compiten por capital con Venezuela, donde Chevron y sus socios invertirán más de u$s 7.000 millones.
El bono que obligó a publicar los números
Gran parte de estos datos se conocen porque VMOS salió al mercado de capitales. Su primera obligación negociable recibió 8.151 órdenes por u$s 236,9 millones y adjudicó u$s 233,65 millones a una tasa fija del 6,25%, a cuatro años y con pago íntegro del capital al vencimiento. Ese bono obligó al consorcio a publicar el prospecto con la estructura societaria y los aportes de cada socio.
El resto del financiamiento también está en los papeles. El préstamo sindicado de u$s 2.000 millones tenía u$s 1.524 millones desembolsados al 21 de julio. El prospecto ubica el costo de la obra entre u$s 2.900 y 3.200 millones, sin costos financieros. La autorización de transporte que VMOS pidió a la Secretaría de Energía el 15 de octubre de 2024 seguía pendiente al 11 de septiembre.
YPF informó en su llamado del segundo trimestre un avance de alrededor del 80% a julio y fijó el primer petróleo para comienzos de 2027. Las dos monoboyas cruzaron el estrecho de Ormuz en agosto y deben llegar a Punta Colorada en octubre. Hasta que la tarifa empiece a correr, la obra se sigue pagando con aportes mensuales de los socios, y en esa cuenta Chevron es hoy el tercero que más pone, con El Trapial todavía a la espera del RIGI.
Nota en base a Shale24, con asistencia de IA y editada por un redactor de ADNSUR.