Pampa Energía presentó una solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para avanzar con un nuevo proyecto de infraestructura clave para el desarrollo de Rincón de Aranda, su yacimiento de shale oil ubicado en la provincia del Neuquén.
Gustavo Mariani, CEO de Pampa, afirmó: «La construcción de esta planta y su infraestructura asociada es clave para fortalecer nuestra operación en Vaca Muerta. Nos permitirá captar la producción de todo el yacimiento, que tiene una extensión de 240 km2, y conectarnos con los sistemas de transporte troncales».
El proyecto contempla el diseño, la construcción y operación de una Planta Central de Tratamiento (Central Processing Facility – CPF) que permitirá procesar, almacenar y transportar petróleo y gas natural.
Además, incluye la construcción de oleoductos y gasoductos que permitirán vincular la producción con los sistemas troncales existentes, como el Gasoducto Perito Moreno y el Oleoducto Vaca Muerta Sur, la instalación de plantas de procesamiento, terminales de almacenamiento y estaciones de bombeo, entre otra infraestructura asociada.
Este proyecto se enmarca en el plan de inversión integral que Pampa Energía está llevando adelante en Rincón de Aranda, donde está invirtiendo US$ 1.500 millones para multiplicar por diez su producción de petróleo.
De acuerdo con estimaciones de la compañía, Rincón de Aranda podría aportar US$ 700 millones de EBITDA al alcanzar su plateau, lo que implicaría un incremento superior al 70% respecto del EBITDA actual.
Además, el rápido avance del proyecto permitiría una pronta traducción de los avances operativos en los resultados financieros, lo que podría catalizar la creación de valor en las próximas presentaciones de resultados.
«Vemos atractivo a PAM luego de la corrección reciente», dijeron desde Delphos.