La producción de petróleo y gas en Argentina alcanzó su nivel más alto en 15 años

La producción de petróleo y gas en Argentina alcanzó en el primer cuatrimestre de 2025 sus niveles más altos en al menos 15 años, según datos oficiales publicados por la Secretaría de Energía de la Nación. La recuperación sostenida del sector, con epicentro en Vaca Muerta, muestra señales claras de consolidación.

Entre enero y abril, la extracción de petróleo crudo superó los 14,22 millones de metros cúbicos, lo que representa un crecimiento interanual del 9,6% frente a los 12,97 millones de igual período en 2024. Se trata del volumen más alto desde que se tienen registros continuos, al menos desde 2010.

En perspectiva, el salto es aún más contundente: desde el mismo período de 2020 —año marcado por la pandemia—, la producción creció un 47,3%. Incluso frente a 2017, cuando el sector tocó su piso con 9,17 millones de m³, el aumento supera el 55%.

El impulso de Vaca Muerta

El crecimiento de la actividad tiene un motor claro: Vaca Muerta. La formación no convencional logró en los últimos años una optimización significativa en sus procesos de perforación y fractura, lo que permitió mayor producción a menores costos y en tiempos más cortos. Este rendimiento no solo compensó la caída natural de los yacimientos convencionales, sino que reposicionó a Argentina como potencial exportador neto de crudo.

A esto se suman inversiones en infraestructura y logística que mejoran la eficiencia del transporte y procesamiento del recurso.

Gas natural también en alza

En paralelo, la producción de gas natural alcanzó en el mismo período los 16.596 millones de metros cúbicos, lo que significa un aumento del 3,4% interanual y también el mayor registro desde 2010. En comparación con 2023, el volumen se incrementó en más de 1.000 millones de m³, consolidando un camino ascendente iniciado en 2021.

El desempeño del gas también encuentra sustento en Vaca Muerta, donde la explotación de shale gas se convirtió en un eje clave del abastecimiento interno y en la reducción de importaciones. Las técnicas de fractura hidráulica, combinadas con políticas públicas de incentivo, ayudaron a reforzar la oferta local.

Proyección energética

Los datos confirman que Argentina atraviesa un cambio estructural en su matriz energética, con potencial para transformarse en un proveedor confiable de hidrocarburos a nivel regional y global. Si se mantienen las condiciones actuales —técnicas, económicas y de inversión—, el país podría consolidar un nuevo perfil exportador y mejorar su balanza energética.

Con estos niveles, tanto en petróleo como en gas, la actividad supera los valores de referencia de 2019 y 2010, considerados hasta ahora como años pico del sector.

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